De regreso en las pistas: Cómo recuperarse física y mentalmente después de una lesión de esquí o snowboard
Vivir en un pueblo de esquí, las lesiones son inevitables. La recuperación no se trata solo de recuperar la fuerza, se trata de recuperar la confianza en tu cuerpo.
El mejor camino de regreso al esquí combina el entrenamiento físico con la preparación mental, la paciencia con la persistencia. Con los equipos de expertos de Vail Health –desde Howard Head Sports Medicine hasta Vail Health Behavioral Health– la recuperación es más que sanar; es regresar más fuerte, más inteligente y con más confianza que antes. Así es como:
Reconstruyendo desde cero: Recuperación física
“¿Cuándo podré volver a esquiar (o hacer snowboard)?” Es una de las primeras preguntas que hacen los pacientes después e incluso antes de la cirugía. La respuesta honesta: depende. “Depende del tipo de cirugía que te hayan hecho y de la lesión que tuvieras”, dice Lindsey Duhamel, fisioterapeuta en Howard Head Sports Medicine.
Si bien avanzar rápidamente en tu recuperación podría parecer tentador, ir demasiado rápido podría hacer retroceder la recuperación de alguien, y la forma más segura de volver a esquiar o practicar snowboard después de una lesión es seguir el programa prescrito por tu fisioterapeuta.
“Primero, nos enfocaremos en recuperar el rango normal de movimiento. Luego, trabajaremos en restaurar la fuerza simétrica, a partir de ahí adaptaremos los ejercicios para satisfacer las demandas específicas de tu deporte”, explica Duhamel. Cada fase se va construyendo, de manera gradual y segura, hasta que tu cuerpo esté listo para satisfacer nuevamente las demandas del esquí.
Es natural sentir ansiedad al ajustarse las botas de esquí después de una lesión. Pero recuerda, tu fisioterapeuta ortopédico no te dará el alta hasta que tu cuerpo esté listo. La recuperación física es solo una cara de la moneda; la otra es lo que sucede en tu cabeza.
Mente sobre Montañas: El Lado Mental de la Recuperación
“Las lesiones de esquí no solo afectan tu cuerpo; afectan tu mente”, dice el Dr. Barry Sandler, Director Médico del programa Healthspan en Vail Health. Los síntomas físicos son más obvios de abordar, pero una salud mental deficiente puede prolongar la recuperación.
El miedo, la ansiedad y el estrés postraumático son reacciones comunes. Si no se controlan, pueden ralentizar el proceso de curación. “El estrés prolongado aumenta los niveles de cortisol, lo que puede ralentizar la reparación de tejidos, provocar un mal sueño y reducir la motivación”, dice la Dra. Sandler.
Por eso la recuperación de una lesión de esquí no se trata solo de músculos y movilidad, sino de tu mentalidad. Aquí hay cinco maneras en que la Dra. Sandler sugiere fortalecer tu mentalidad para esquiar:
El poder de la visualización
El ensayo mental no es solo para atletas profesionales. La visualización puede ayudar a que tu cerebro y tu cuerpo se conecten antes de volver a la nieve.
“Nuestro cerebro empieza a creer lo que pensamos al crear nuevas conexiones neuronales”, dice el Dr. Sandler. Cierra los ojos e imagínate esquiando: cada giro, el desplazamiento del peso y la sensación de la nieve bajo tus esquís. Al imaginar resultados positivos, estás entrenando tu cuerpo y aumentando tu confianza, para que regreses a las pistas con más fuerza.
El Papel de las Afirmaciones Positivas
Las palabras importan, especialmente las que te dices a ti mismo. Las afirmaciones positivas pueden reprogramar tu cerebro para cambiar los patrones de pensamiento negativos. Es la piedra angular de la Terapia Cognitivo-Conductual (TCC), que se enfoca en reemplazar la duda personal con creencias constructivas. Con el tiempo, estas afirmaciones alteran tu cerebro para que piense en patrones más positivos y aumenten tu confianza, explica la Dra. Sandler.
Intenta decir esto antes de tu entrenamiento o tu próxima sesión de educación física:
- Mi cuerpo se está recuperando y se está fortaleciendo.
- Estoy recuperando mi fuerza un día a la vez.
- Volveré mejor que antes.
Diario de tu viaje
El progreso puede parecer lento, pero llevar un diario te ayuda a ver cuánto has avanzado. Anota tus logros físicos, emociones y reflexiones diarias. Otra opción es tomar fotografías a lo largo de tu proceso como un recordatorio visual de tu progreso. Con el tiempo, estas notas y fotos se convierten en un registro de tu fuerza y perseverancia durante la rehabilitación postoperatoria de esquí o snowboard.
Empieza esta práctica diaria por la mañana, cuando tu mente esté fresca.
Adopta una mentalidad de crecimiento
Una lesión puede sentirse como un contratiempo. ¿Pero qué si es una oportunidad? “Todo depende de la actitud”, dice la Dra. Sandler. “Una mentalidad de crecimiento redefine la recuperación como una oportunidad para salir más fuerte de lo que eras antes”. Durante la rehabilitación, aprenderás más sobre tus músculos, tu mecánica y la forma correcta de lo que jamás habías imaginado.
La recuperación no es tiempo perdido, es tiempo de entrenamiento. Cuanto más entiendas tu cuerpo ahora, más fuerte y resistente serás en tu próxima carrera.
Busca apoyo
No tienes que recuperarte en silencio. Habla con amigos, compañeros de equipo u otras personas que hayan sufrido lesiones similares. Compartir tus experiencias puede ayudar a aliviar el aislamiento y recordarte que los contratiempos son una parte natural del camino.
Si la recuperación comienza a sentirse abrumadora, Vail Health Behavioral Health ofrece apoyo profesional, incluida la psicología deportiva, para ayudarte a navegar el lado mental de la sanación.
La mejor mentalidad para esquiar después de una lesión
La paciencia suele ser la parte más difícil de recuperarse de una lesión de esquí. Podrías recibir el alta física en pocos meses, pero la recuperación mental puede llevar más tiempo. “Ten paciencia, la recuperación lleva tiempo”, dice el Dr. Sandler. “Maneja tus emociones y escucha a tu cuerpo”.”



