La ‘paradoja del paraíso’: ¿Por qué Colorado está en forma física, pero mentalmente hecho un desastre?
Esta columna fue impresa por primera vez por The Colorado Sun el 14 de junio de 2019. The Colorado Sun es una organización de noticias apoyada por sus lectores que cubre personas, lugares y temas de interés estatal.
Cuando la gente piensa en Colorado, piensa en el aire libre: un estilo de vida atlético y saludable. Tenemos las tasas de aptitud física más altas de la nación y la segunda tasa más baja de muertes cardiovasculares en el país.
Físicamente estamos en excelente forma, pero en lo que respecta a nuestra salud conductual, Colorado está en medio de una crisis. Lo llamamos la paradoja del paraíso.
Se estima que 382,000 coloradenses necesitan actualmente tratamiento para problemas de salud mental, pero no pueden acceder a él. Hubo 12,998 suicidios en todo Colorado entre 2004 y 2017.
Estas cifras reflejan la terrible situación que se vive en todo el país: las tasas de suicidio entre los jóvenes de 10 a 19 años aumentaron un 561 % entre 2007 y 2016, y no parece que vayan a disminuir. Casi la mitad de los estadounidenses que padecen trastornos por abuso de sustancias también tienen un trastorno de salud mental.
Estamos comenzando a tomar pasos cruciales para abordar esta crisis en Colorado. El gobernador Jared Polis ya ha hecho de la ayuda a quienes luchan con problemas de salud mental una prioridad, reclutando miembros diversos para su grupo de trabajo de salud conductual y firmando los proyectos de ley HB19-1120 y SB 19-195.
Estas leyes combatirán el suicidio juvenil y mejorarán los sistemas de salud conductual de los jóvenes. Está claro que el gobernador Polis está comprometido a brindar esperanza y apoyo a cada familia afectada por los deficientes estándares de atención psiquiátrica.
Pero esta iniciativa no puede ser solo una iniciativa impuesta desde arriba. Necesitamos que los miembros de la comunidad de todos los niveles, en todos los pueblos de Colorado, den un paso al frente. En el condado de Eagle, donde la tasa de suicidios es incluso más alta que la aterradora media estatal, nos dimos cuenta de que teníamos que salir de nuestros silos y trabajar juntos para salvar vidas.
En el valle del río Eagle se registra un promedio de casi un intento de suicidio al día, y el año pasado nuestra comunidad perdió a 17 personas por suicidio. En 2018, el condado de Eagle registró su tasa de suicidios más alta hasta la fecha, siguiendo una tendencia que se ha observado en todo Colorado. Las visitas al servicio de urgencias de Vail Health por ansiedad y depresión se dispararon —de 63 a 290— entre 2013 y 2018.
Demasiados pueblos en nuestro estado están experimentando esta crisis en sus propias comunidades. Padres, maestros, consejeros, policías, paramédicos e incontables otros luchan en primera línea para brindar atención y alivio sin la capacidad o los recursos para soluciones a largo plazo.
Necesitamos trabajar con los sistemas de salud y los proveedores del sector sin fines de lucro, público y privado para aumentar el acceso a la atención y mejorar la coordinación. Esta es la única forma en que tendremos la oportunidad de resolver esta crisis a nivel local, estatal y nacional.
En el área de Vail, tenemos la mitad de proveedores de salud mental y consejeros que en otras comunidades del estado, lo que significa que muchos de nuestros pacientes deben ser transferidos para recibir tratamiento a Denver o Grand Junction, a dos horas de distancia para recibir atención.
Este déficit de proveedores y acceso a la atención es especialmente peligroso para nuestras comunidades más vulnerables: familias de bajos ingresos, latinos, mujeres y jóvenes.
Para abordar esta brecha, hemos reunido a líderes comunitarios clave y a partes interesadas, involucrando a 53 expertos en la materia para seleccionar estrategias y determinar qué tipo de inversión se necesitaría para mejorar las cosas.
Como muchos en Colorado saben, esta no es una tarea pequeña. Los sistemas de salud han tenido dificultades para abordar la salud conductual de las comunidades, especialmente porque requiere que al mismo tiempo derribemos el estigma que rodea la atención y desarrollemos la capacidad adecuada.
En lugar de rehuir esta tarea, estamos tomando medidas. Después de más de un año de reuniones, nuestra comunidad pidió a Vail Health, el hospital y sistema de salud comunitario, que fuera la organización principal que abordara la crisis de salud mental que estamos experimentando.
Constituimos una organización 501(c)(3) denominada Eagle Valley Behavioral Health con el fin de gestionar, recaudar fondos y dirigir la transformación de la salud conductual en nuestro valle.
En abril, la junta directiva de Vail Health votó por unanimidad destinar $60 millones de dólares al proyecto a lo largo de 10 años. Con esta inversión inicial, duplicaremos el número de consejeros, lo que permitirá que el condado de Eagle alcance la media estatal.
Pero Colorado ocupa el puesto 43 en materia de salud mental en los Estados Unidos, así que, ¿por qué conformarnos con la media? Con fondos adicionales, nuestro objetivo es que, en 10 años, se nos reconozca a nivel nacional como una de las 101 comunidades con mejores servicios de salud conductual.
En el condado de Eagle, nuestra experiencia en el trabajo colaborativo y nuestros recursos son nuestra mayor fortaleza. Es hora de que todos los habitantes de Colorado empecemos a valorar nuestra salud mental de la misma manera que valoramos nuestra salud física, y de que desarrollemos soluciones que brinden alivio y atención vital en pueblos como el nuestro en todo Colorado.
Cambiemos nuestro récord y esforcémonos por ser conocidos como el estado con la mejor atención médica para la persona integral.



