Dieta e inflamación
La autora Katie Mazzia, MS, RD, CDE, es nutricionista en Vail Valley Medical Center.
La inflamación es una parte importante del proceso de curación después de una lesión. Es fácil ver la inflamación cuando tenemos una lesión, ya que el área se vuelve notablemente roja, caliente e hinchada, aunque parte de la inflamación no es perceptible. Puede ocurrir durante infecciones, reacciones inmunológicas, obesidad, mala dieta y a veces es parte de nuestra predisposición genética. La inflamación aguda conduce a la reparación del tejido, pero la inflamación crónica no permite esta reparación y curación.
Exámenes médicos
La prueba de laboratorio más popular utilizada para confirmar la inflamación es la prueba de proteína C reactiva (PCR). La PCR se produce a partir de una proteína conocida como interleucina-6. La interleucina-6 aumenta durante la inflamación y señala al sistema inmunológico. Sin embargo, la prueba de PCR no puede diagnosticar dónde en el cuerpo o por qué está ocurriendo la inflamación.
Prevenir la inflamación
El primer paso es asegurarse de dormir lo suficiente. Los investigadores han descubierto que no dormir lo necesario puede aumentar el nivel de hormonas del estrés y la PCR en nuestra sangre. El ejercicio frecuente y dejar de fumar también parecen ayudar, al igual que practicar técnicas de reducción del estrés, como la meditación o el yoga. Además, parece crucial mantener un peso corporal normal.
Una dieta saludable
Come lo siguiente cada semana:
- 2-3 porciones de pescado graso como atún (de pesca salvaje), salmón o barramundi, caballa, trucha o sardinas
- Porciones diarias de verduras de hoja verde, linaza (molida), aceite de oliva o aguacate
Ácidos grasos Omega-3
Los ácidos grasos omega-3 presentes en estos alimentos parecen disminuir la producción de proteínas inflamatorias. La investigación ha demostrado que una dieta alta en ácidos grasos omega-3 puede reducir la inflamación al mismo nivel que lo hacen la aspirina y otros medicamentos antiinflamatorios no esteroideos. Algunos expertos hipotetizan que la grasa omega-6 que se encuentra en el pollo, la carne de res, el aceite de maíz y el aceite de cártamo, en realidad, provoca inflamación.
Selenio y Zinc
Los alimentos ricos en selenio y zinc también pueden ayudar. El selenio se encuentra en granos enteros, cebollas, carne y nueces de Brasil. El zinc se encuentra en ostras, mariscos, arenques, hígado, legumbres, germen de trigo y semillas de calabaza tostadas.
Vitaminas C, E y A
Las vitaminas C, E y A también son antioxidantes útiles en la lucha contra la inflamación. La vitamina C se encuentra en pimientos amarillos, cítricos y jugos, brócoli, coles de Bruselas, fresas, melón cantalupo y tomates.
El mayor contenido de vitamina E se encuentra en productos vegetales como las verduras de hoja verde (espinacas, mostaza, acelgas, col rizada), cereales integrales, frutos secos y aceites. Las buenas fuentes de alimento de vitamina A son las frutas y verduras de hoja verde oscuro y de color amarillo-anaranjado. Las fuentes especialmente ricas incluyen zanahorias, batata (camote), melón cantalupo, verduras de hoja verde oscuro y albaricoques.
Fibra y Antioxidantes
Estos alimentos son ricos en fibra (natural vs. alimentos fortificados con fibra), lo que ayuda a normalizar la respuesta inflamatoria que a menudo ocurre después de un aumento o disminución rápida en los niveles de azúcar en sangre. También son altos en antioxidantes, lo cual es bueno para personas con inflamación. Se cree que el uso de suplementos no puede replicar los beneficios obtenidos al consumir una dieta rica en frutas y verduras. A menudo se recomiendan hasta siete porciones de frutas y verduras al día. El chocolate negro, las hierbas frescas y el té también son ricos en antioxidantes y se recomiendan.
Alimentos a limitar o evitar
- Consume carnes magras de pollo y huevos ricos en omega-3 con moderación (170-225 gramos al día), aunque son buenas fuentes de proteína (elige carne de animales alimentados con pasto y huevos orgánicos cuando sea posible).
- Consume con precaución los azúcares añadidos, ya que tienen una posible conexión con la inflamación. El azúcar natural de la leche, las frutas, etc., es mejor que los “dulces” o los azúcares de las bebidas deportivas, las aguas vitamínicas o los refrescos.
- Evita los granos refinados y elige en su lugar granos integrales como arroz integral, quinoa, pasta de trigo integral, farro, cuscús de trigo integral, etc. (según algunas fuentes).
En general, evita cualquier dieta que recomiende omitir un grupo de alimentos completo. Recuerda que no existe investigación definitiva que demuestre que todos los granos sean perjudiciales para nuestra respuesta inflamatoria. Además, muchas personas venden suplementos que afirman que acabarán con tus problemas de inflamación. Evalúa estos anuncios cuidadosamente. Los alimentos integrales son siempre la mejor opción.
Referencias y Lecturas Recomendadas
Grundy SM. Circulation [serial online]. 2003108:126-128. Inflamación, síndrome metabólico y respuesta a la dieta. Disponible en: http://circ.ahajournals.org/cgi/content/full/108/2/126. Accedido el 20 de junio de 2008.
Seaman DR. El estado proinflamatorio inducido por la dieta: ¿una causa de dolor crónico y otras enfermedades degenerativas? Fisioterapia Manipulativa J. 200225:168-179.
Fecha de Revisión 7/08 Modificada 8/13
G-0684 Fuente original: RD 411 modificado por Katie Mazzia MS RD CDE



